Quien se toma en serio la protección de su bomba de calor piensa en algo más que la estética: los equipos instalados en el exterior soportan día tras día granizo, lluvia intensa, radiación UV y hojarasca, y además tienen una presencia muy visible. Este proyecto muestra una cubierta para bomba de calor grande fabricada en HPL resistente a la intemperie: una envolvente limpia que ordena la zona, suaviza la dureza visual del equipo y resguarda su superficie y sus zonas sensibles de la acción directa del clima.
Precisamente el granizo supone un riesgo real para las bombas de calor instaladas al aire libre: las lamas dobladas reducen el rendimiento y las abolladuras en la carcasa quedan visibles para siempre. La envolvente de HPL (laminado de alta presión) de Trespa se interpone justo ahí: con una resistencia al impacto superior a 40 newtons, el material encaja las granizadas sin inmutarse y mantiene intactas las partes delicadas del aparato.
El HPL es además resistente a los rayos UV, a las heladas y a la lluvia: la superficie no palidece al sol y el siguiente chubasco arrastra la suciedad. Pintar o repasar queda descartado de forma permanente; la vida útil calculada ronda los 50 años. La protección, por tanto, no crea una nueva tarea de mantenimiento: simplemente está ahí y cumple, temporada tras temporada.
La protección no debe mermar la función: una bomba de calor aerotérmica necesita vías de aire despejadas; de lo contrario, la eficiencia cae. Por eso, la envolvente integra lamas que aseguran la entrada y la salida del aire. Durante la planificación, las distancias interiores necesarias respecto al equipo se calculan automáticamente, de modo que entre la bomba de calor y la cubierta queda espacio suficiente para la circulación. El resultado: un equipo protegido que trabaja exactamente igual que antes, con la misma eficiencia de siempre.
En este proyecto, la facilidad de mantenimiento era prioritaria. En caso de servicio, los dos elementos de lamas de la parte trasera se sueltan con seis tornillos en total y se retiran; después, la cubierta se desliza recta hacia delante por encima del equipo. Así, la bomba de calor queda accesible desde todos los lados, sin que el técnico tenga que trabajar a través de aberturas estrechas. El proceso lleva unos 15 minutos: máxima flexibilidad para mantenimiento y reparación, sin comprometer la protección en el día a día.
Las bombas de calor varían mucho en dimensiones según el fabricante y la clase de potencia; este proyecto muestra una ejecución deliberadamente grande. Por eso, nuestra gama de cubiertas se fabrica siempre según las medidas del aparato, con independencia del fabricante y a elección con o sin revestimiento trasero y lamas. En el configurador introduce usted las medidas de su equipo; las distancias interiores y el precio se calculan automáticamente. Para el acabado dispone de más de 250 colores y acabados de HPL, del blanco a los grises, el antracita o la óptica de madera, con muestras de color gratuitas que le enviamos a domicilio.
Cada envolvente se desarrolla en nuestra propia casa y se fabrica en Alemania. Sale del taller completamente montada y se entrega mediante agencia de transporte: lista para usar al llegar, con envío a toda Europa. ¿Quiere proteger de forma duradera su bomba de calor del granizo y la intemperie? Envíenos su consulta y le responderemos con propuestas concretas de ejecución y precio.
Le enviamos el pedido directamente a su domicilio, al lugar que nos indique.
Sin impregnación, lijado ni pintura: ¡gracias al HPL, nunca más!
Nuestro material exterior no se decolora con el sol.
Creemos en el amor a primera vista, por eso entendemos que se le acelere el corazón. Envíenos un mensaje a través del formulario adjunto y nos pondremos en contacto con usted lo antes posible con información más detallada sobre las medidas y los precios del diseño de este proyecto.